Desde la Zona Centro de Tijuana, una migrante originaria de Oaxaca abrió un espacio de apoyo
Por angeloai@voltlabagency.com


Desde la Zona Centro de Tijuana, una migrante originaria de Oaxaca abrió un espacio de apoyo y convivencia para madres en situación de movilidad, muchas de ellas viviendo entre albergues o ya establecidas en la frontera.
Se trata del proyecto ‘Comida Calientita’, encabezado por Esther Morales Guzmán, quien este 11 de mayo organizó una comida especial para madres migrantes, con el objetivo de acompañarlas en una fecha significativa y muchas veces difícil para quienes están lejos de su familia.
La fundadora explicó que esta iniciativa nació hace aproximadamente diez años, motivada por su propia experiencia como persona migrante, entendiendo las dificultades de la separación familiar y la adaptación en un nuevo lugar.
Para esta ocasión, se ofrecieron platillos tradicionales como pollo en barbacoa, arroz a la jardinera, ensalada y agua de jamaica, preparados gracias a donativos de ciudadanos, estudiantes y universidades como la UABC y la Universidad Lázaro Cárdenas.
Además de la comida, las asistentes recibieron despensas y artículos de primera necesidad. Entre ellas, mujeres originarias de Haití que actualmente viven y trabajan en Tijuana junto a sus hijos.
Durante la convivencia, también participó la promotora cultural Nelly Cantú, quien junto con voluntarios realizó una colecta de bolsas y artículos básicos para entregarlos a las madres migrantes, destacando que muchas de ellas cargan únicamente lo esencial en su día a día.
Las organizadoras señalaron que el objetivo es generar un espacio de acompañamiento, solidaridad y un momento de alivio emocional para mujeres que enfrentan procesos migratorios lejos de sus familias.
